• Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

  • Jesus dijo

    “Todo es posible para el que cree”

    (Marcos 9:23)

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Horarios de misas

  • Lunes a Sábado: 6am y 6pm
  • Domingo: 6am - 8am 10am, 12pm, 6pm

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Despacho parroquial

Lunes a viernes de 8am-12m y 2pm-4pm

Cel:314 851 5102

Tel:(+574) 866 3676

Requisitos

Santo del día

  • San Ludgero
    San Ludgero, primer obispo de Münster, nació hacia el 745 en Suescnon, Frisia.Hijo de Thiadgrim y Liafburg, quienes eran unos ricos frisios de descendencia noble. Fue un misionero de frisios y sajones, fundador de la abadía de Werden y el primer obispo de Münster en Westfalia.En 753 vio a San...

Noticias del vaticano

Meditación

  • "Creo, Señor". Y se postró ante él (Jn 9,1-41)

    Dos domingos atrás la liturgia nos proponía el episodio de la Transfiguración de Jesús. En esa ocasión los apóstoles Pedro, Santiago y Juan fueron favorecidos con la visión de Jesús revestido de gloria: "Su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz" (Mt 17,2). Más tarde el apóstol San Pedro afirmaba: "Nosotros hemos visto con nuestros propios ojos su majestad" (2Ped 1,16). Pero cuando la visión cesó, "alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo" (Mt 17,8); se entiende, en su forma humana, despojada de su gloria.

    La liturgia de este IV Domingo de Cuaresma nos presenta a un ciego de nacimiento, que después de recobrar la vista vio a Jesús solo y lo adoró como a su Señor. Podemos decir que cuando se trata de Jesús hay tres grados de visión: no ver nada, verlo como un mero hombre, verlo como nuestro Dios y Señor. El punto culminante lo formuló Jesús cuando afirmó: "El que me ve a mí ve al Padre" (Jn 14,9). Es obvio que no

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